jueves, 30 de diciembre de 2010

Cinco



O.NO.MATOPEYA
Había hablado creo ya, del placer de escuchar sonidillos o ruídos |como le plazca escuchar|, desde los almuerzos en silencio donde el más armónico fondo son las bocas con comida masticándose, hasta los chasquidos poco rítmicos de los apostadores del club hípico aplaudiendo con los dedos y una mano a su caballo que corre devolviendo el aplauso con otro sonido de herraduras y un puac puac puac puac...

Me dan hambre y mariposas en mi vejiga.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Cuatro

Amo a mi viejo. Debo decirlo, el tipo cambió, y en tipos como él, eso es casi un milagro. Su educación era ser un paterfamilias de los más duros. Sin embargo, el amorsh y la paciencia obran, y ahora cuenta hasta diez antes de decir algo. O entiende cosas. O demuestra un poco más sus cosas.
A su edad, esto es un milagro. Merece que lo diga.

Tres.

Amo los Pingüino Marinela. Son buenos, son bonitos y son baratos. Y salvadores, sobretodo en aquellas tardes lluviosas, encerrados con el Ilich estudiando romano; "vamos a comprar algo?, ya, a ver, que llevamos, un café, un café y qué más?, mira esos son ricos, ya, dos de esos", y luego mascabamos su achocolatada textura y bajaba su merengue de fábrica por nuestras gargantas, y milagorsamente se nos olvidaban las Mancipatios y las In Iure Cessio. Una explosión de endorfinas, en un mar de aburrimiento leguleyo verde y frío, hace unos cuatro o cinco meses.
Hoy también estudié romano. Pero me di un par de horas para ser ociosa y...

...me comí un pingüino.

Dos.

Fue cuando tomaste mi mano, me sentaste a tu lado y me hablaste de panes con palta.
La primera vez que arqueé las cejas, y me di cuenta de que contigo todo iba a ser distinto.
La primera vez que me hiciste sentir bajo este maldito arcoiris.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Uno.

Es mamón, pero amo a mi papá y a mi mamá. Es cierto. A veces los miro moverse, y pienso en lo maravilloso que es que existan, que me den su amor y que (todavia) me protejan de las maldades de este mundo.
La felicidad de ambos me hace a mi, inmensamente feliz.
(después sigo, son las 3:12 am y tengo sueño)

Introducción (pero no al derecho)

Con mi compañero autor no somos tan amargados (como se podrá imaginar debido a nuestro otro blog en comunidad, lugar bajo la lluvia.) y no sé si será la primavera, será la opera que escucha mi mamá o quizás simplemente el ron con coca-cola, pero hemos decidido hacer otro espacio de basura virtual similar, pero que en vez de estar lleno de odio, esté lleno de amor. Si, tal como se lee. Sé que suena cursi, pero no importa. Acá leerá todos nuestros sentimientos nobles hacia todo y todos.
Adelante, bienvenido a nuestro lugar bajo el arcoiris.